El Ayuntamiento de Granada ha puesto en marcha el primer Mapa Solar urbano de una capital andaluza, una innovadora herramienta digital concebida para impulsar el autoconsumo fotovoltaico y la creación de comunidades energéticas locales.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia municipal de descarbonización y transición ecológica, desarrollada de manera directa bajo el paraguas del proyecto europeo RECinMED (Renewable Energy Communities in the Mediterranean).
Con este despliegue, Granada se sitúa a la vanguardia de la transición energética en el sur de Europa, traduciendo las directrices del Pacto Verde Europeo en soluciones prácticas para el día a día de sus ciudadanos.
¿Cómo funciona la herramienta?
El Mapa Solar, desarrollado técnicamente en el marco del Plan de Acción para Zonas Urbanas de RECinMED, permite de forma interactiva y abierta:
Calcular el potencial fotovoltaico: Los vecinos, empresas y comunidades de propietarios de Granada pueden consultar de manera sencilla cuánta energía solar son capaces de producir las cubiertas de sus propios edificios.
Estimar el ahorro económico: La plataforma ofrece una estimación directa del ahorro en la factura de la luz y el volumen de emisiones de CO₂ que se dejarían de emitir.
Fomentar la cooperación vecinal: Facilita la información necesaria para el nacimiento de comunidades energéticas locales, permitiendo compartir la energía limpia generada entre distintos bloques e inmuebles de un mismo entorno.
"Este Mapa Solar no solo permitirá reducir emisiones y avanzar en la lucha contra el cambio climático, sino que abre la puerta a nuevas fórmulas de colaboración vecinal mediante comunidades energéticas capaces de compartir energía limpia y generar ahorro económico para las familias".
El impacto de los fondos europeos en el tejido local
El proyecto europeo RECinMED tiene como meta democratizar el acceso a las energías renovables en el arco mediterráneo. A través de este tipo de cooperaciones transnacionales cofinanciadas por la Unión Europea, Granada no solo avanza en sus compromisos de neutralidad climática, sino que dota a la ciudadanía de herramientas científicas y tecnológicas tangibles para paliar la pobreza energética y optimizar la resiliencia urbana.















