La primera revisión de la Ley de Mercados Digitales (DMA) por parte de la Comisión Europea encontró que en los primeros dos años de su aplicación, la DMA sigue siendo adecuada para su propósito y ha abierto nuevas oportunidades para las empresas y los desarrolladores, al tiempo que brinda a los usuarios un mayor control sobre sus experiencias y dispositivos, así como acceso a productos y servicios digitales más diversos e innovadores.
Más concretamente, la Ley de Mercados Digitales ha proporcionado a los europeos:
- La capacidad de transferir sus datos al cambiar entre servicios y dispositivos.
- La opción de seleccionar motores de búsqueda alternativos y navegadores web en lugar de proveedores predeterminados.
- Una elección significativa sobre si permitir que los guardianes de acceso combinen sus datos personales entre servicios, evitando la elaboración de perfiles no autorizados.
Además, la Ley de Mercados Digitales está abriendo ecosistemas de guardianes de acceso y permitiendo a las empresas competir:
- Los fabricantes de dispositivos conectados, como auriculares y relojes inteligentes, están obteniendo acceso a una interoperabilidad mejorada con los sistemas operativos de gatekeeper.
- Los navegadores alternativos y los motores de búsqueda están siendo elegidos cada vez más por los usuarios como valores predeterminados en sus dispositivos.
- Las tiendas de aplicaciones alternativas se han lanzado a medida que los sistemas operativos se han abierto a tiendas de aplicaciones de terceros.
- Se han lanzado nuevas aplicaciones de mensajería gracias a las obligaciones de interoperabilidad.
Enfoque de las acciones futuras para hacer que los mercados digitales sean más justos
Según la mayoría de los comentarios, la Ley de Mercados Digitales debe seguir aplicándose para que tanto los usuarios profesionales como los usuarios finales puedan aprovechar las nuevas oportunidades que ofrece. De cara al futuro, los servicios en la nube y la inteligencia artificial serán áreas de enfoque clave para ayudar a cumplir el objetivo de la DMA de hacer que los mercados digitales sean más justos y disputables. A tal fin, la Comisión ya ha emprendido varias acciones con respecto a los servicios de computación en nube y la interoperabilidad con la IA y el intercambio de datos de búsqueda.
La primera revisión también destaca que simplificar y mejorar los procedimientos, mejorar la transparencia, desarrollar métodos para evaluar aún más el impacto de la Ley de Mercados Digitales y monitorear las nuevas tendencias digitales y los desafíos emergentes respaldarían aún más los objetivos de la Ley de Mercados Digitales.
La revisión concluye que la Ley de Mercados Digitales sigue siendo pertinente y está bien adaptada al entorno digital en evolución. También identifica un importante potencial sin explotar para alcanzar plenamente los objetivos de equidad, disputabilidad y armonización, lo que requerirá un diálogo normativo continuo y una aplicación más rigurosa.
Junto con estas conclusiones, la Comisión también publica un estudio sobre la viabilidad técnica y la demanda de interoperabilidad de las redes sociales por parte de los consumidores y las empresas. El estudio concluye que no existe una demanda clara de interoperabilidad entre las redes sociales designadas. La Comisión seguirá supervisando y evaluando la evolución de estos servicios.
Antecedentes
La revisión se basa en un análisis exhaustivo, que incluye la evaluación de más de 450 contribuciones a tres consultas de una amplia gama de partes interesadas, incluidas las pequeñas y medianas empresas (pymes), los guardianes de acceso, las organizaciones de la sociedad civil y el mundo académico. Esta aportación resultó valiosa para ayudar a la Comisión a evaluar el impacto de la Ley de Mercados Digitales e identificar ámbitos en los que centrarse en el futuro.
La revisión periódica de la Ley de Mercados Digitales se produce cada tres años y es un requisito legal exigido por el propio Reglamento para garantizar que la Ley de Mercados Digitales cumpla sus objetivos y mantenga su eficacia en el panorama cambiante de los mercados digitales. El informe está dirigido al Parlamento Europeo, al Consejo y al Comité Económico y Social Europeo.
















