El 30 de enero, la infraestructura central de la Comisión Europea que gestiona los dispositivos móviles identificó rastros de un ciberataque, que puede haber dado lugar al acceso a los nombres del personal y los números de teléfono móvil de algunos de sus miembros del personal. La rápida respuesta de la Comisión garantizó la contención del incidente y la limpieza del sistema en un plazo de nueve horas. No se detectó ningún compromiso de los dispositivos móviles.















