La Comisión Europea propuso una actualización del marco regulador del Cielo Único Europeo, poco después de la adopción del Pacto Verde Europeo. El objetivo de esta actualización es modernizar la gestión del espacio aéreo europeo y establecer trayectorias de vuelo más sostenibles y eficientes, lo que puede suponer una reducción de hasta el 10 % de las emisiones del transporte aéreo.
















