La primera revisión de la Ley de Mercados Digitales (DMA) por parte de la Comisión Europea encontró que en los primeros dos años de su aplicación, la DMA sigue siendo adecuada para su propósito y ha abierto nuevas oportunidades para las empresas y los desarrolladores, al tiempo que brinda a los usuarios un mayor control sobre sus experiencias y dispositivos, así como acceso a productos y servicios digitales más diversos e innovadores.















